24.9.10

La llave de la felicidad



Viñeta tomada de Quino "Todo Mafalda"
Racionalmente, siempre solemos pensar que la gente intenta procurarse aquello que le proporciona bienestar, y que por tanto, esta supuesta “tendencia natural” en la vida estaría dirigida a que las personas se apartaran de aquellas situaciones que les pudieran ocasionar sufrimiento. Estar bien y ser felices pareciera ser el objetivo que guía nuestras vidas y al que conscientemente todos aspiramos.
Por eso resulta sumamente difícil darse cuenta y aceptar que muchas veces son nuestras propias elecciones y las posiciones que solemos adoptar en la vida lo que nos lleva, justamente, en el sentido contrario. En el discurso de las personas que asisten a terapia y en el de las personas que hablan y cuentan sus malestares a amigos o familiares cercanos, escuchamos como lugar común expresiones como éstas: “No se por que sigo con ella (o él) si siempre estamos peleando”, “Todo iba bien, pero no se que pasa que siempre sucede algo que me obliga a romper”. “Yo no puedo hacer nada, es mi carácter, yo soy así, es él (o ella) quien tiene que ver que hacer”. “Se que esto va a terminar mal, pero no puedo hacer nada”. “Pareciera que algo hace que siempre elija lo peor”. “Me tocó, la vida es así y no se puede hacer nada”
Todas estas expresiones tienen como denominadores comunes tanto el desconocimiento del por qué se está en esa situación como la tendencia prácticamente irrefrenable a repetir la misma experiencia con diferentes personas y en distintas circunstancias. Y como elemento corolario, la convicción de que no hay nada que se pueda hacer con eso, la sensación de que resultará imposible lograr algún cambio.
En consecuencia, lo que ocurre viene a ser producto de una suerte del destino y son los otros o las condiciones las que deben cambiar para que podamos ser felices. En esta posición, lamentablemente, se pueden pasar muchos años de la vida, hasta que en el mejor de los casos la constante repetición del malestar mueve a buscar ayuda tras preguntarse "qué será lo que pasa conmigo, que haga lo que haga termino siempre sufriendo".
Evidentemente, la terapia psicológica como ayuda no es, desde ningún punto de vista, una especie de receta que se pueda aplicar indistintamente a todo el mundo y por tanto no implica una respuesta unívoca. Es, por el contrario, un proceso que implica, en primer lugar, tomar consciencia de que se tiene un problema del que se es responsable, a partir de lo cual se impone un arduo trabajo personal (aunque en todo momento esté guiado), en el que al final de cuentas queda en manos de cada uno abrir la posibilidad para encontrar la propia llave de la felicidad.

18.9.10

De espaldas.

Una madre grita frente a una tienda de chinos. Insulta, llora, amenaza. Culpa, con toda la fuerza de su desesperación a los chinos de su desgracia: "Si mi hija se muere será vuestra culpa".
Son las 11 de la noche de este miércoles y la historia sigue al otro lado de la calle. Una ambulancia, un grupo de chavales, una adolescente de 13 años que está siendo atendida por un shock etílico.
La madre sigue gritando y un señor trata de tranquilizarla "No se preocupe, ya los denuncié a la policía".
La historia es simple: La chica, con su grupo, ha estado bebiendo en la calle hasta caer inconsciente. Los chinos les han vendido alcohol pese a ser menores de edad. Por supuesto que han cometido una ilegalidad: Por ley está progibido el suministro de bebidas alcohólicas a menores.
Pero en el fondo la historia no es tan sencilla ¿Son los chinos los verdaderos, únicos culpables del desastre?
Para sufrir un shock etílico la cantidad de alcohol ingerida tiene que se considerable. Y eso lleva su tiempo.
Uno se pregunta ¿Y dónde estaba la madre, y el padre, y los otros adultos responsables de la chica, mientras ella bebía? ¿Qué hacían mientras, a las 11 de la noche de un día de semana, ella estaba en la calle bebiendo? 
La escena parece un símbolo: Mientras la chica es atendida en la ambulancia, la madre no está con ella. Permanece unos edificios más allá, de espaldas a su hija, culpando a otros del problema.
En un sinfín de situaciones esa parece ser la actitud de muchos padres: Si el chico tiene conflictos es culpa de los amigos. Si va mal en el instituto es culpa de los profesores. Si comete ilegalidades es culpa del novio (o de la novia). Siempre de espaldas.
Seguramente este dar la espalda es no sólo la respuesta  al problema. Es también la causa.

4.9.10

Poniendo en duda la normalidad

Muchas veces descubrimos que hay cosas que damos por buenas, que no cuestionamos, simplemente por desconocimiento de otras alternativas.
Quizás el ejemplo más claro es el del viaje.
Cuando se llega a tierras extrañas, cuando se conocen otros destinos, suele darse un proceso en el que, por primera vez, se pone en duda la normalidad de aquello que había constituido la forma de entender el mundo.
Entonces,  la manera única de mirar las cosas, llámese forma de vestir, o de comer, o de entender la cotidianeidad, o de relacionarse, o de pasear por la calle, de pronto se transforma en una mera posibilidad, una opción que puede seguir repitiéndose o sustituirse.
En cualquier situación vital, el acto de salir y toparse con otras personas, otros estilos, otros esquemas, obliga al surgimiento de la duda, a la interrogante.
El viaje psicoterapéutico se sostiene en el mismo principio.
Es un espacio de cuestionamientos donde aquello que uno nunca antes se había preguntado, o planteado, o pensado siquiera, puede cuestionarse.
El modelo que sostiene la comprensión de la vida, ese esquema predeterminado y que entendemos como lo normal, se construye en la infancia, en el primer hogar, con los primeros referentes.
Llegamos al mundo con un diccionario cerrado, en el que cada entrada está escrita y definida.
Así comida es lo que se come en casa.
Hombre es papá y toda persona que comparta sus rasgos sexuales.
Mujer es mamá y cualquier otra que sea como ella.
Relación de pareja es lo que papá y mamá comparten.
Sobre esas definiciones no hay cuestionamientos. Pero llega un momento en el que aparece el deseo del viaje, de explorar otras opciones.
En la psicoterapia, una parte del esfuerzo tiene que encaminerase a borrar las definiciones, para luego reescribirlas.
Así comida es no sólamente lo que se come en casa, sino cualquier objeto alimentario que se define principalmente por el gusto.
Relación de pareja es un lugar de encuentro que puede tener infinidad de formas.
En la construcción del esquema de comprensión de la realidad, más que las respuestas, lo importante son las preguntas.