23.10.12

Psicoanálisis y sociedad actual

Los tiempos han cambiado. La sociedad actual tiene un acaecer más veloz y las nuevas tecnologías corren a la par que el ritmo de vida.

Las formas familiares ahora son múltiples y los lugares dentro de los contextos sociales son novedosos.

Y ante todo esto, ¿qué hacemos? ¿qué respuestas puede dar la psicología, la psiquiatría, la psicoterapia y el psicoanálisis?

En Toledo, los días 16 y 17 de noviembre, se ensayarán acercamientos.


Por eso los invitamos a darse un paseo por el programa de las Jornadas

11.10.12

Día mundial de la salud mental.

Ayer, 10 de octubre, fue el día mundial de la salud mental. Un día señalado por la OMS hace ya veinte años para darle un lugar a una temática que siempre, y a pesar de los avances, sigue siendo un tema complejo en su aceptación y en su credibilidad.

Este año de recortes sanitarios y de crisis económica, el tema de la salud mental amerita reflexión desde todos los ámbitos. Porque factores como el desempleo, los deshaucios, la incertidumbre, vienen a acrecentar los desórdenes mentales.

En el año 2003 la OMS ya advirtió que en treinta años la depresión sería el principal problema de salud. Y los datos parecen ir dándole la razón. Con las actuales condiciones sociales, tan inestables, el sufrimiento psicológico se acrecienta y cada vez es más frecuente que se padezcan quiebres que requieren intervenciones de diferente índole.

Y si las condiciones sociales repercuten en el surgimiento de trastornos (recordemos que somos seres sociales, en íntima relación con lo que ocurre en nuestro entorno), la propia crisis parece incidir también en que se obstaculice el acceso a los medios para atajar el problema. Diversos medios, como el diario de Córdoba, alertan sobre los recortes en sanidad, que ponen en riesgo la atención a las personas aquejadas de alguna enfermedad mental.

Dice el refrán que no se puede tapar el sol con un dedo. En este caso, y parafraseando a la psicoanalista Julia Kristeva, en su libro Sol Negro, Depresión y melancolía, ese sol que trata de obviarse es muy oscuro. Un sol negro que necesita ser mirado, atajado y tratado.

La salud mental requiere que se pongan a su servicio todos los recursos. Cuesten lo que cuesten.

25.9.12

La salud mental como insulto.

Los Juegos Olímpicos celebrados en Londres cerraron con polémica en España. Una polémica que aún en estos días continúa vigente: la seleccionadora de natación sincronizada, Anna Tarrés, fue destituida de su cargo a raíz de diversas denuncias que venían a manifestar sus abusos.

Aparentemente, y según lo afirmado por las nadadoras, la entrenadora las insultaba con frases vejatorias tipo "Sal del agua, gorda, vete al psicólogo".

La  presión psicológica y el maltrato como métodos de enseñanza y entrenamiento, no son algo novedoso. Así como no son nuevos, tampoco, los conocimientos en relación al daño que producen en la víctima.

Pero, lo que resulta curioso en este caso, es que la frase vejatoria incluya la asistencia a psicoterapia como un hecho penoso.

¿Por qué ha de ser considerado negativo buscar ayuda psicológica? ¿De qué forma la asistencia a psicoterapia puede entenderse como un síntoma de debilidad?

Seguramente si lo denunciado se apega a la realidad, el maltrato continuo al que la entrenadora sometió a las nadadoras habrá causado heridas emocionales importantes. Si ya de por sí el deporte olímpico se constituye en presión constante donde la competencia extrema es lo cotidiano, añadir vejaciones al discurso es entonces un factor claramente dañino.

De esta forma, que alguna de las chicas se viera en la necesidad de recibir apoyo especializado no tendría por qué ser algo negativo.

No obstante, en este caso como en muchos otros, el sufrimiento emocional se considera un síntoma de debilidad, de falla. Sin considerar que sufrir ante un maltrato es, simplemente una consecuencia humana.

Detengámonos un instante. ¿Cuál se supone que es la reacción sana ante un maltrato? ¿Aguantar?
Si bien es cierto que la fuerza yoica, es decir, la capacidad para tolerar frustraciones sin quebrarse es un síntoma de salud, también es cierto que tener resonancia a los estímulos externos es una muestra sana. El elemento a distinguir es entonces el suceso externo. Es como si se calificara el dolor a un daño físico como muestra de debilidad y como algo insano.

Ojalá las nadadoras tengan la fortaleza para acceder a ayuda profesional, donde puedan curar sus heridas.

Y ojalá la entrenadora también tenga la fuerza necesaria para asistir a psicoterapia y revisar su propia agresividad.

Si esto ocurriera, todas las protagonistas de esta historia estarían simplemente mostrando que son humanas.