9.6.11

Aún hoy en día

Aquí estamos. Europa, en pleno siglo XXI. Múltiples avances en la ciencia, en la medicina, en la tecnología, en las telecomunicaciones, en el urbanismo de las ciudades. Avances y logros enfocados en su mayoría a consolidar lo que se conoce como el estado de bienestar. El primer mundo contempla a sus vecinos, menos afortunados, menos desarrollados y se horroriza, lógicamente, por la existencia aún hoy en día de ciertas prácticas religiosas como la ablación, practicada a muchas niñas de algunos países de África y Oriente Medio, o la lapidación de mujeres en Irán como pena en caso de adulterio.

El horror ante dichas prácticas y la necesidad consecuente de intervenir a través de diversas organizaciones como Amnistía Internacional para frenar y detener este tipo de prácticas, es algo que la mayoría considera fundamental e imprescindible.

En este escenario, no deja de resultar sorprendente como aún hoy en día, en este nuestro mundo “desarrollado”, puedan sostenerse, en el discurso social, estigmas y prácticas sociales excluyentes contra las personas contagiadas VIH. Ni tampoco que aún hoy en día se considere a la enfermedad mental como algo que deba esconderse por temor al rechazo social.

26.5.11

¡Bravo Catherine!

A mediados del mes pasado, Catherine Zeta-Jones reconocía públicamente padecer un trastorno bipolar. La noticia fue recogida inmediatamente por los medios. Por ejemplo,  en  BBC Mundo se resaltaba la búsqueda de ayuda por parte de la actriz como una sana disposición por su parte. Después de ella, Demi Lovato (la estrella Disney) también declaraba sufrir el mismo padecimiento mental.

Podrían parecer éstos unos gestos pequeños y triviales. Pero no. Porque en la actualidad, en pleno siglo XXI, la enfermedad mental continúa siendo un estigma. Y la búsqueda de ayuda especializada para el padecimiento mental, sigue siendo un asunto secreto en muchos sectores.

La vergüenza tiene aún hoy un papel preponderante cuando se trata de la psique. Y aunque el padecimiento emocional causa verdadero sufrimiento, mucho más pronunciado e incapacitante que ciertos problemas  físicos, la actitud general hacia uno y otro es marcadamente diferente.

No es casual, por ejemplo, que en repetidas ocasiones se prolongue el acceso a la psicoterapia por la búsqueda de una raíz física para el malestar. Cardiopatías, trastornos tiroideos o patologías respiratorias suelen ser las primeras hipótesis a descartar por pacientes y médicos cuando hay claros síntomas de ansiedad (nerviosismo, insomnio, sudoración, mareos) y si bien es atinado hacer una criba de posibles problemas orgánicos, en ocasiones la insistencia por dar con una causa física inexistente que explique la sintomatología (pruebas y analíticas repetidas, paseos por los despachos de diferentes profesionales de la misma especialidad para cazar el error diagnóstico...) indican el deseo de que todo sea debido a un fallo del cuerpo y no de la mente.

No es azaroso que en el sistema sanitario para acceder a la psicoterapia haya que pasar primero por el vistobueno del psiquiatra (y me refiero tanto al caso de la sanidad pública como al funcionamiento de las compañías privadas de seguros) porque el psiquiatra es un médico y el psicólogo no. Es decir, en este simple ademán, se vuelve a observar la prevalencia de la consideración organicista.

No es producto tampoco de la simple casualidad que las sesiones de psicoterapia tengan una duración limitada y se organicen en una frecuencia insólita: cada mes o cada dos meses. Algo así como reconocer que la problemática no pasa por una intervención farmacéutica, y a la par, asignarle al tratamiento una validez no demasiado creíble.

Las víctimas de esta consideración de la enfermedad mental como un asunto de segunda categoría son sin duda alguna los propios pacientes y sus familiares. Y como es un hecho comprobado que mirar para otro lado no hace que las cosas dejen de existir, la falta de atención apropiada y a tiempo hace que muchas problemáticas se compliquen y se cronifiquen. 

Con este panorama, el gesto de Catherine Zeta-Jones es un ademán valiente. Un grano de arena para que la salud mental vaya ganado terreno como un tema fundamental para el ser humano.

Por eso, cierro este post tal y como lo abrí: ¡Bravo Catherine!

Escrito por Esther Roperti.

19.5.11

XI Jornadas de las formaciones Clínicas del Campo Lacaniano en España


Amor, Odio e Ignorancia" Clínica de las pasiones. Es el título elegido para estas Jornadas que se llevarán a cabo en Vigo el día 28 de mayo de 2011.

"Lo que de este modo al Otro le es dado colmar, y que es propiamente lo que no tiene, puesto que a él también le falta ser, es lo que se llama el amor, pero es también el odio y la ignorancia.
Son también, pasiones del ser. Lo que evoca toda demanda más allá de la necesidad que se articula en ella, y es sin duda aquello de que el sujeto queda privado, tanto más propiamente cuanto más satisfecha queda la necesidad articulada en la demanda" (J. Lacan, La dirección de la cura y los principios de su poder)



PROGRAMA

Mañana
8:30 Inscripciones y recogida de información

9:00 a 9:30 Apertura.

Camila Vidal, presidenta de la APsG

9:30 a 10:55 Mesa 1
Modera: Palmira Dasí (Valencia)


“Des(a)r”Manuel Rebollo (Tarragona)
“Las pasiones del alma según el cuerpo”Joan Salinas-Roses (Barcelona y País Vasco)
“La clínica del a en el marco de las pasiones”Alejandra Rifé (Barcelona)

10:55 a 12:00 Mesa 2
Modera: Gloria Fernández (Madrid)

“Condenada a lo imposible”
Emilia Malkorra (País Vasco)
“Pasión de lo que no hay”

Victoria Torres (Asturias)
“Transexualidades o las evanescencias de la pasión”

Hugo Monteverde (Galicia)

12:20 a 12:50 Pausa

12:50 a 13:45 Mesa 3
Modera: Manuel Baldiz (Barcelona)

“De creer a saber, o el fin de una relación de amor”
Trinidad Sánchez-Biezma de Lander (Madrid)
“Del amor al deseo”
Cora Aguerre. (Galicia)

14:00 Comida

Tarde


16:30 a 18:00 Mesa 4
Modera: Isidre Bosch (Tarragona)


“Una respuesta femenina al amor-odio del hombre sobre la violación de Lucrecia”
Amparo Ortega (Valencia)
“En(a)morada. Reflexiones psicoanalíticas sobre el maltrato a la mujer”
Carlos Veiga Martínez y Blanca Sánchez Gimeno (Asturias)
“La pasión no quita conocimiento”
Sabino Cabeza (Valencia)

18:00 a 18:30 Clausura

Joan Salinas-Roses presidente de Jakinmina, Formaciones Clínicas del Campo Lacaniano del País Vasco.

21:30 Cena


Inscripción a la Jornada
Publico en General: 30€
Mismo día de las jornadas: 35€
Miembros y alumnos F.C.C.L: 10€

Información e Inscripciones: lebvala@hotmail.com o camilavidal@hotmail.com